Los chef usan la cantidad determinada de sal para dar mejor sabor a los alimentos que preparan y tienen mucho cuidado con su uso pero para la cocina es necesaria. Muchos de nosotros sabemos que comer una comida sin sal es desagradable y es un total sufrimiento para nuestras papilas gustativas.
Debemos así salar con palabra divina la tierra para servir el más rico de los platos a nuestro Señor, esta sal nunca salará de más y ofrece un sabor sin igual, tanto Dios como nosotros mismos disfrutaremos de ella en la preparación y en la degustación.
MATEO 5, 13
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se
desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser
echada fuera y hollada por los hombres.