
En las mudanzas se hace de todo, se cansa mucho y se rompen muchas cosas. Pero después que todo esta en la nueva casa hay es cuando empiezas en verdad, hay que organizar, arreglar, y enojarse por lo que esta roto.
La vida es así en muchas ocasiones ya que es muy difícil empacar algunos sentimientos, otras veces cuando se rompen la cristalería es igual cuando rompemos una amistad, o cuando un mueble no puede entrar en la casa (a quien no le ha pasado eso) no se pueden superar algunos problemas pero dándoles vueltas se arreglan y pueden entrar. Por eso trata de hacer una buena mudanza en tu vida y mantente en paz con Dios.
SALMOS 119,
63 Compañero soy yo de todos los que te temen
Y guardan tus mandamientos.
64 De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra;
Enséñame tus estatutos.
65 Bien has hecho con tu siervo,
Oh Jehová, conforme a tu palabra.
Porque tus mandamientos he creído.