Después de la tormenta



El pasado viernes presenté mi tesis , con mucho trabajo y dedicación, mi compañera y yo nos esforzamos por que todo quedara perfecto y sabernos hasta lo que el otro iba a decir, parecía una cita de parejas por negocio al consulado. Pero me di cuenta de una cosa, cuando te esfuerzas en algo no solo es tu es fuerzo o de compañero sino que también es el esfuerzo de Dios, el Señor nos ayuda de muchas formas y casi ni nos damos cuenta.

Cuando el jurado que nos puso mucha atención en la presentación nos dijo que saliéramos para ellos deliberar, en ese momento, llegó quien fue nuestro asesor y también intervino. Al esperar estábamos súper nerviosos y empezamos a orar y pedirle a Dios que nos ayudara, cuando nos dijeron que entraramos esperábamos como mucho una B (es una calificación de 80 a 89) pero no fue una A ( calificación de 90 a 100). El Señor nos dió más de lo que esperábamos, todo en el se puede.


SALMOS 37, 28

28 Porque Jehová ama la rectitud,
Y no desampara a sus santos.
Para siempre serán guardados;
Mas la descendencia de los impíos será destruida.

SALMOS 46, 1-2
1 Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 
2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;

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