
Muchas personas acojen cada nuevo año como un nuevo inicio, y es así es como debe de ser, todo debe comenzar nuevamente. También prepararnos nuevas metas que lograremos a paso lento pero seguro. Una de nuestras nuevas metas es avanzar en ser solidario con los demás, para que nos podamos comprender uno a otros, y también avanzar aún más en el camino de Dios, este es un camino muy importante para todos y con mucha probabilidad queremos cojer atajos que en realidad salen más largos y dificultosos, no debemos perder la esperanza ya que aun en caminos malos Dios nos cuida y nos guía aunque no nos demos cuenta.
SALMOS 23, 3
3 me da nuevas fuerzas
y me lleva por caminos rectos,
haciendo honor a su nombre.

