
Muchos conocen al artista Ricardo Arjona y este canta una canción llamada igual que el título de este post. El otro día la escuché y se que él autor no es del ámbito cristiano pero como dicen en la carrera de mercadeo: las empresas tienen una perspectiva diferente desde afuera que desde adentro. Esto quiere decir que desde dentro uno percibe lo que creé pero desde fuera se vé lo que es.
A lo que quiero llegar es que la canción dice muchas cosas que no percibimos o nos negamos a reconocer y una de ellas es que usamos a Jesús como sustantivo, o mejor decir, sólo hablamos de él y no practicamos lo que predicaba en sus tiempos que son aplicables en nuestro actual vivir: ayudar, servir y predicar el evangelio. Todo esto se resume en amor un amor que él tuvo para con nosotros y que debemos demostrarlo sin interponer reglas absurdas que ni siquiera mejoran la orientación en nuestro camino.
SANTIAGO 2, 13-26
13Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no
hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
14Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que
tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?
15Y si un hermano o una
hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
16y
alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais
las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?
17Así también
la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
18Pero alguno dirá: Tú tienes
fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por
mis obras.
19Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen,
y tiemblan.
20¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
21¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su
hijo Isaac sobre el altar?
22¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras,
y que la fe se perfeccionó por las obras?
23Y se cumplió la Escritura que dice:
Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de
Dios.
24Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no
solamente por la fe.
25Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada
por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
26Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras
está muerta.

