Como muchos se darán cuenta yo soy evangélico, es decir, cristiano que sigue lo que manda Dios en la biblia. Y muchos evangélicos no quieren saber de la forma de creencias de los católicos que al igual que los evangélicos creen en Jesús solo que también creen en la adoración de las imágenes cosa que esta penada por Dios de una forma muy grave.
Pero voy a llegar al grano, este fin de semana en donde trabajo todos los que trabajamos en las oficinas teníamos que asistir a una misa, y si es en una iglesia católica, yo estaba renuente por ser evangélico pero al fin y al cabo tenía que cumplir con mis deberes laborales.
Al llegar me siento extraño, "volver a entrar a una iglesia de estas, y pensar que deje congregarme por venir aquí ese era mi pensamiento pero pronto me doy cuenta de algo muy importante, de que tal vez estaba pecando por mi soberbia y no aceptar la palabra de Dios aunque sea en otra casa pero seguía siendo una de las casas de mi Señor Jehová.
Y siento como si alguien me dijera al oído "humillación". Esta palabra se me clavo en mi mente y luego recapacité. "¿Qué estoy haciendo?, si ser humilde y humillado delante de la presencia de Dios es mi único deber" me dije a mi mismo. Así que acordé con migo mismo cumplir con mis deberes como empleado y cumplir con lo asignado porque sea donde sea que Dios nos conduce el no nos desampara.
Para mi sorpresa me cambian mi obligación de ir a presentar las ofrendas a ir a presentar el vino, que por ende este simbolizaba la sangre de Jesús, ya sabrán cual es mi sorpresa.
Y justamente escribiendo este articulo, llega a mi las palabras: "Siéntete orgulloso de haber llevado la sangre santa entre tus manos".
Todo lo estoy entendiendo ahora, gracias a mi humillación ante los demás, Dios me recompensa llenándo mi corazón de regocijo.
SAN MATEO 23, 12
12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se
humilla será enaltecido.
2 CRÓNICAS 12, 6-7
6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y
dijeron: Justo es Jehová.
7 Y cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra
de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los
salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac.
PROVERBIOS 16, 19
19Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Que repartir despojos con los soberbios.