
La concentración es importante para cada cosa que hacemos, para esto se requiere olvidar los problemas y alejar las distracciones, entonces cuando logremos concentrarnos estaremos listo para rendir al ciento por cierto por ciento. Por eso cuando oremos o alabemos al Señor concéntrate y todo saldrá bien, sentirás que no hay nada que te pueda apartar de la presencia de Dios.
2 SAMUEL 22, 24-25
24Me he conducido ante él sin tacha alguna;
me he alejado de la maldad.
25El Señor me ha recompensado
por mi limpia conducta en su presencia.
1 CRÓNICAS 16, 27
27¡Hay gran esplendor en su presencia!
¡Hay poder y alegría en su santuario!